Perceptrón “Alumno Distinguido”: aplicando Inteligencia Artificial al reconocimiento del esfuerzo académico
En 1º de Bachillerato, el alumnado se ha acercado al mundo de la Inteligencia Artificial a través de un proyecto en el que la programación y el análisis de datos se han utilizado para resolver una situación cercana y significativa: diseñar un sistema capaz de valorar qué características definen a un “Alumno Distinguido”.
A través de la creación de un perceptrón básico programado en Python, el alumnado ha trabajado conceptos fundamentales del aprendizaje automático mientras reflexionaba sobre cuestiones relacionadas con la convivencia, el rendimiento académico y la ética de los sistemas inteligentes.
Una experiencia en la que la Inteligencia Artificial dejó de ser una idea abstracta para convertirse en una herramienta de análisis, toma de decisiones y pensamiento crítico.
El proyecto partía de un reto claro y conectado con la realidad educativa: ¿Podemos diseñar un sistema de Inteligencia Artificial capaz de ayudar a identificar el perfil de un alumno distinguido?
Para responder a esta pregunta, el alumnado tuvo que comprender cómo funcionan los modelos básicos de clasificación y cómo entrenar un perceptrón utilizando diferentes variables relacionadas con el entorno escolar.
El objetivo final consistía en desarrollar un programa en Python capaz de aplicar un baremo de valoración basado en distintos criterios educativos:
- Rendimiento y esfuerzo académico.
- Convivencia y valores.
- Participación e implicación en la vida del aula.
A lo largo del proyecto, estos pesos fueron revisados y ajustados, otorgando mayor importancia a aspectos relacionados con la convivencia y los valores personales, lo que permitió introducir también una reflexión ética sobre los criterios utilizados por los sistemas inteligentes.
El resultado final fue un perceptrón funcional programado y ejecutado desde Visual Studio Code.
ZONA INVESTIGA: Comprendiendo cómo aprende una máquina
La primera fase del proyecto estuvo centrada en el estudio de los fundamentos teóricos de la Inteligencia Artificial.
El alumnado trabajó con el libro digital de referencia y analizó qué es un perceptrón y cómo funciona, cómo los sistemas de IA realizan tareas de clasificación, qué variables pueden influir en la toma de decisiones automatizadas y qué implicaciones éticas existen al utilizar algoritmos para valorar personas.
Esta investigación inicial permitió conectar programación, matemáticas y pensamiento crítico.
ZONA INTERCAMBIA / EXPLORA: Debatiendo qué significa ser un “Alumno Distinguido”
Antes de programar el modelo, el alumnado tuvo que reflexionar y debatir sobre los criterios de evaluación utilizados.
Durante esta fase analizaron el peso de cada bloque del baremo, debatieron sobre la importancia del esfuerzo, la convivencia y la participación, compararon diferentes posibilidades de clasificación y reflexionaron sobre cómo las decisiones humanas condicionan los resultados de una IA.
Este proceso ayudó a comprender que los algoritmos no son neutrales y que detrás de cualquier sistema inteligente existen decisiones humanas y valores sociales.
ZONA DESARROLLA: Programando el perceptrón en Python
Una vez definidos los criterios, comenzó el desarrollo técnico del proyecto.
Organizados en tríos, los estudiantes programaron el código utilizando Python y Visual Studio Code, diseñaron la estructura lógica del perceptrón, introdujeron variables y parámetros relacionados con los criterios establecidos y ecutaron pruebas para comprobar el comportamiento del sistema.
Durante esta fase también se trabajó la depuración del código, detectando errores y ajustando el funcionamiento del programa hasta conseguir resultados viables.
ZONA CREA: Del código a un sistema funcional
Tras las pruebas iniciales, el alumnado consiguió implementar un programa capaz de clasificar perfiles a partir de los datos introducidos.
La experiencia permitió comprender cómo los modelos básicos de IA aprenden mediante ejemplos y parámetros, pequeñas modificaciones en los datos pueden alterar los resultados y la programación requiere precisión, lógica y capacidad de adaptación.
Además, el alumnado pudo visualizar de manera práctica cómo funcionan algunos principios básicos del aprendizaje automático presentes en muchas herramientas actuales de Inteligencia Artificial.
ZONA INTERACTÚA: Compartiendo, revisando y mejorando
A lo largo del proyecto, el trabajo cooperativo resultó esencial.
Los grupos intercambiaron ideas, revisaron el código de sus compañeros y colaboraron en la resolución de errores, favoreciendo un entorno de aprendizaje compartido y reflexión conjunta.
La autoevaluación también formó parte del proceso, permitiendo valorar tanto los resultados técnicos como el trabajo desarrollado durante el proyecto.
ZONA PRESENTA: Comunicar el proyecto al mundo
Como cierre de la experiencia, el alumnado grabó un vídeo explicativo mostrando el funcionamiento del perceptrón, la lógica utilizada en la programación, las conclusiones obtenidas durante el proyecto y las implicaciones éticas relacionadas con la IA y la toma de decisiones automatizadas.
El proyecto fue posteriormente difundido mediante redes sociales y plataformas digitales, permitiendo compartir el trabajo realizado más allá del aula.
🎥 Evidencia del proyecto:
Este proyecto ha permitido desarrollar competencias digitales, emprendedoras y de resolución de problemas mediante una metodología basada en proyectos y trabajo cooperativo.
Más allá de la programación, el alumnado ha comprendido que la Inteligencia Artificial no solo implica tecnología, sino también reflexión ética, análisis crítico y responsabilidad en el uso de los datos y los algoritmos.
Porque aprender IA también significa preguntarse quién toma las decisiones… y cómo queremos que las tome una máquina.
Profesorado participante: Damián Iglesias





















